¡ESCUCHA PEQUEÑO HOMBRECITO!

Ramiro Cabrera

Este es el grito de un gran hombre llamado Wilhelm Reich (1897-1957), ilustre psicoanalista polaco que en su tiempo pudo ver las taras de la humanidad que destrozaron a millones de vidas en la Segunda Guerra Mundial y cuyo trabajo lo rescatamos para los lectores, porque nos brinda luces en la comprensión de la crisis que azota nuestro país y la región. Este es el título de una interesante obra suya.

¿Quién es el sujeto llamado así por Wilhelm Reich? El pequeño hombrecito es el hombre común, el que no tiene una opinión propia, que encumbra a otros pequeños hombrecitos con ansia de grandeza, que se convierten luego en tiranos, peores que los tiranos burgueses que antes combatió. El pequeño hombrecito ha sido responsable de darles poder a gente nefasta como Hitler, Stalin (o Maduro para nombrar uno actual).

El pequeño hombrecito contagia su “plaga emocional” es decir su desequilibrio vital. En palabras del autor: “Aquellos que realmente están vivos y son amables y abiertos en sus relaciones con los demás, en las actuales condiciones se encuentran en peligro. Ellos asumen que los demás piensan y actúan generosa, amable y solícitamente, de acuerdo a las leyes de la vida. Esta actitud natural, fundamental para los niños sanos, así como para el hombre primitivo (ancestral), inevitablemente representa un gran peligro en la lucha por una forma de vida racional, mientras subsista la plaga emocional, porque la persona que padece la plaga emocional impone su manera de pensar y actuar a sus congéneres. Un hombre amable cree que todos los hombres son amables, mientras que el infectado por la plaga cree que todos los hombres mienten, engañan y están sedientos de poder”.

En nuestro país el pequeño hombrecito dice: “el que llega a dirigir llega a robar” y cuando tiene oportunidad lo cumple, además llama “grande” al arribista. Las instituciones fundamentales de la sociedad y el Estado por las que la gente verdaderamente grande luchó, son usurpadas y desmoronadas bajo su avaricia.

Wilhelm dedicó años a estudiar la energía que fluye en todos los seres vivos de la naturaleza, dándoles vivacidad y salud, pero que en el ser humano enfermo deja de fluir con normalidad; a esta energía le llamó “Orgón”. Constató, además, que una sexualidad frustrada es fuente de desequilibrio, como por ejemplo la esquizofrenia, la impotencia y el cáncer. Por tanto, instaba al ser humano a comprometerse con alcanzar el equilibrio y a buscar la salud.

Nada mejorará gritando ¡Viva! y arreando una bandera de izquierda o derecha ya que ninguna ideología ni caudillo lo quiere sano. Decía con razón: “El inicio tiene que estar en ti: tú eres el problema del mundo. Por lo tanto, no evites la realidad de tu mundo interior, esa es la primera cosa”. En el Ecuador actual los malos gobiernos tienen su origen en la suma de pequeños hombrecitos que han extendido su plaga emocional anquilosando las instituciones, destruyendo el recurso humano y económico, destrozando el futuro de nuestros hijos. Grave pero iluminadora reflexión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s