Tres párrocos celebran bodas de plata sacerdotales en Carchi

Tres presbíteros que están trabajando pastoralmente en la Diócesis de Tulcán, hoy, martes 15 de junio, celebran los 25 años de vida sacerdotal. Ellos son: Edín Hurtado, Daniel Cárdenas y Eduardo Chuquimarca, formados en el Seminario Mayor de Tulcán y ordenados sacerdotes el mismo día.

Padre Edín Hurtado

El padre Edín, como así se le conoce, nació en Chugá, Pimampiro, Imbabura, el 10 de mayo de 1971; sus padres: Humberto Azael Hurtado Rosales y Blanca Emérita Armas Orbe.

La formación en vistas al sacerdocio la realizó en el Seminario Mayor Nuestra Señora de la Paz de Tulcán (1960-1996). Fue ordenado sacerdote, en la iglesia Catedral de Tulcán, el 15 de junio de 1996. Licenciado en Ciencias de la Educación, especialidad en Historia y Geografía, por la Universidad Católica de Loja; egresado en Jurisprudencia por la Universidad Católica de Loja; licenciado en Teología, especialidad Teología Moral, por la Universidad de Navarra, España.

Su ministerio sacerdotal y pastoral lo ha realizado, siendo párroco en comunidades parroquiales de La Libertad, en Espejo; San José de San Gabriel; La Paz, cantón Montúfar; La Concepción, en el cantón Mira; y, actualmente en La Matriz de la ciudad de San Gabriel, Montúfar.

También ha sido profesor en el Seminario Mayor Nuestra Señora de la Paz; secretario del Consejo Presbiteral de la Diócesis de Tulcán, y, escritor de algunos libros como: “Semblanza de Mons. Marco Emilio Mencías Chávez” (2010), “Formación en Virtudes y Valores” (2012), “Historia de la Diócesis de Tulcán” (2015).

Padre Daniel Cárdenas

Nació en Tulcán el 22 de diciembre de 1970, hijo de Nicanor Cárdenas y Clara Luz Enríquez. Los estudios, filosófico y teológicos los realizó en el Seminario Mayor Nuestra Señora de la Paz (1989-1996). Fue ordenado sacerdote en Tulcán el 15 de junio de 1996. Licenciado en Ciencias de la Educación, especialidad Ciencias humanas y religiosas por la UTPL, licenciado en Teología Pastoral por la Universidad Politécnica Salesiana. Licenciado en Teología Dogmática por la Universidad de Navarra, España.

Su ministerio sacerdotal la ha ejercido en las parroquias La Dolorosa de Tulcán, La Matriz de San Gabriel, Los Andes, Cristo Rey, La Concepción y actualmente es párroco de Cristóbal Colón en el cantón Montúfar.

Padre Segundo Eduardo Chuquimarca

Nació en la parroquia de La Libertad, cantón Espejo, el 3 de mayo de 1967. Sus padres son Manuel Mesías Chuquimarca y Cruz María Nénger. Los estudios de preparación al sacerdocio los realizó en el Seminario Mayor Nuestra Señora de la Paz de Tulcán (1989-1996). También fue ordenado sacerdote, en Tulcán, el 15 de junio de 1996.

Su ministerio sacerdotal lo ha realizado en las parroquias eclesiásticas de La Paz, Cristóbal Colón, Julio Andrade, San Vicente de Pusir, Tufiño. Actualmente es párroco de El Carmelo en el cantón Tulcán.

“Las bodas de plata sacerdotales son un obsequio del Señor. Le agradezco al Señor por este don y le digo, gracias, Señor, por este sacerdocio que, sin yo merecerlo, me otorgaste hoy hace veinticinco años”.

En Cristóbal Colón, en La Matriz de San Gabriel y en El Carmelo, los feligreses y autoridades civiles homenajearán a sus párrocos, a lo largo de este día o en los próximos días de la semana que transcurre.

Bomberos de Mira auxilian a una persona

Desde la página Bomberos Mira, se da cuenta del trabajo que realiza el personal bomberil del Balcón de Los Andes.

Compartimos un texto publicado por los Bomberos de Mira, provincia del Carchi.

“Personal del Cuerpo de Bomberos del cantón Mira en horas de la tarde del día del 26-05-2021 recibe una llamada del Sis-Ecu-911 para coordinar un accidente de tránsito en la vía Pisquer kilometro 1.
Con 3 bomberos operativos y 1 médico, se verifica un vehículo tipo camioneta sencilla que (aparentemente) por exceso de velocidad se vuelca, por lo que se procede a valorar a un paciente de sexo masculino, de 66 años de edad, el cual se encontraba con raspaduras leves y no ameritaba ser trasladado al Centro de Salud”.

Paola Ortega nueva vicealcaldesa del cantón Mira

“En sesión ordinaria de Concejo Municipal del Gobierno Autónomo Descentralizado del Cantón Mira (provincia del Carchi), se eligió, por decisión unánime, a la Lic. Paola Ortega como la nueva Vicealcaldesa del Cantón para el periodo 2021-2023, dando cumplimiento a las disposiciones del Código de la Democracia en concordancia con la reforma del artículo 317 del COOTAD referente al principio de paridad y equidad de género.

Extendemos nuestro agradecimiento al Dr. Germán Villota, quién asumió la Vicealcaldía durante el periodo 2019-2021 conforme a la ordenanza vigente, por sus labores acertadas y el compromiso asumido para trabajar por el desarrollo de nuestro territorio cantonal y por cada una de las familias mireñas.

De igual forma, felicitamos y auguramos éxitos a la nueva Vicealcaldesa en el desempeño de sus funciones dentro de este periodo administrativo, reiterando así nuestro apoyo para continuar trabajando mancomunadamente bajo los principios de transparencia y lealtad a nuestra gente. Estamos convencidos que unidos seguiremos logrando grandes cosas para nuestro cantón”. (Texto y fotografía tomado de la página de Facebook GAD Mira).

Fortalecen procesos de producción y comercialización de café en Jacinto Jijón y Caamaño

Con el fin de fortalecer los procesos productivos de la cadena del café en las zonas bajas de la
provincia del Carchi, varias instituciones se han unido para mancomunar esfuerzos que conlleven
al cumplimiento de este objetivo que genera desarrollo económico en 300 familias de caficultores
que se organizaron en 6 asociaciones.
Desde hace 10 años la Prefectura del Carchi viene apoyando las iniciativas productivas de los
pequeños y medianos productores de café y además gestionando el apoyo de la cooperación
internacional para lograr los objetivos. De esta manera hace varios meses el Fondo Italo Ecuatoriano para el Desarrollo Sostenible (FIEDS) comprometió su apoyo con recursos económicos para mejorar la producción y calidad de café y cacao en las provincias de Esmeraldas, Carchi e Imbabura, logrando de esta manera un compromiso de desarrollo para miles de familias de este cordón fronterizo norte. El ejecutor de este proyecto es la Cooperación para el Desarrollo de
Países Emergentes COPSPE con sede en Italia. De igual manera participa la Universidad Estatal del Carchi UPEC mediante la implementación viveros con producción de 90 mil plántulas de café.
Particularmente en Carchi el apoyo se está dando en las parroquias de: Juan Montalvo,
Goaltal, Tobar Donoso, Maldonado y Chical y Jacinto Jijón y Caamaño. Precisamente en esta
última el miércoles 14 de abril se realizó la socialización de resultados del proyecto denominado:
Fortalecimiento de las cadenas de valor de cacao y café y donde también se hizo la entrega de 45
mil plántulas de café a los agricultores. En este sitio, además, en meses anteriores se hizo la
entrega de un sistema de torrefacción donde se recolecta, analiza y procesa el café y cacao y de
esa manera mejorar la calidad del producto.
En este evento estuvieron las autoridades y dirigentes de cada una de las instituciones tales el
caso del Prefecto Guillermo Herrera, Daisy Peña Oficial de seguimiento y monitoreo FIEDS, el
Rector de la Universidad Estatal del Carchi, Jorge Mina, Francesco Bonini, Representante de
COSPE, Byron Casignia, Coordinador técnico del proyecto, Jhony Garrido, Alcalde de Mira y los
Presidentes parroquiales del Goaltal y Jijón y Caamaño.
“Desde la Prefectura hemos aunado esfuerzos para apoyar a los productores de café desde la
siembra, producción y comercialización. Hoy vemos con optimismo como se van sumando
instituciones y cooperantes para apoyar estas iniciativas locales que lo único que pretenden es
mejorar la vida de las familias campesinas de nuestra provincia. Agradecemos el apoyo de ustedes
y les comprometemos a seguir trabajando en bienestar de nuestro pueblo” dijo el prefecto.
Por su parte Jorge Lara, representante de la Red de Integración Económica de Caficultores del
Carchi reconoció el trabajo de todas las organizaciones y dijo que el cultivo de café ya es una
alternativa productiva que les está ayudando a mejorar su economía y condiciones de vida.

El Rector de la Universidad aclaró que una de las actividades principales de la Academia es ésta,
apoyar en territorio los sistemas productivos y económicos de los agricultores.
En la parte final cada uno de los representantes y autoridades hicieron la entrega de 45 mil
plántulas de café a los caficultores de Jijón y Caamaño.

El Evangelio recibe su eficacia por la fuerza de la Cruz

El papa Francisco, este Jueves Santo, 1 de abril, presidió la Misa Crismal en el altar de la cátedra de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, en ella bendijo los santos Óleos y el Crisma.

Compartimos la homilía del papa Francisco:

El Evangelio nos presenta un cambio de sentimientos en las personas que escuchan al Señor. El cambio es dramático y nos muestra cuánto la persecución y la Cruz están ligadas al anuncio del Evangelio. La admiración que suscitan las palabras de gracia que salían de la boca de Jesús duró poco en el ánimo de la gente de Nazaret. Una frase que alguien murmuró en voz baja se “viralizó” insidiosamente: «¿Acaso no es este el hijo de José?» (Lc 4,22).

Se trata de una de esas frases ambiguas que se sueltan al pasar. Uno la puede usar para expresar con alegría: “Qué maravilla que alguien de origen tan humilde hable con esta autoridad”. Y otro la puede usar para decir con desprecio: “Y éste, ¿de dónde salió? ¿Quién se cree que es?”. Si nos fijamos bien, la frase se repite cuando los apóstoles, el día de Pentecostés, llenos del Espíritu Santo comienzan a predicar el Evangelio. Alguien dijo: «¿Acaso no son Galileos todos estos que están hablando?» (Hch 2,7). Y mientras algunos recibieron la Palabra, otros los dieron por borrachos.

Formalmente parecería que se dejaba abierta una opción, pero si nos guiamos por los frutos, en ese contexto concreto, estas palabras contenían un germen de violencia que se desencadenó contra Jesús. Se trata de una “frase motiva” [1], como cuando uno dice: “¡Esto ya es demasiado!” y agrede al otro o se va.

El Señor, que a veces hacía silencio o se iba a la otra orilla, esta vez no dejó pasar el comentario, sino que desenmascaró la lógica maligna que se escondía debajo del disfraz de un simple chisme pueblerino. «Ustedes me dirán este refrán: “¡Médico, sánate a ti mismo!”. Tienes que hacer aquí en tu propia tierra las mismas cosas que oímos que hiciste en Cafarnaún» (Lc 4,23). “Sánate a ti mismo…”.

“Que se salve a sí mismo”. ¡Ahí está el veneno! Es la misma frase que seguirá al Señor hasta la Cruz: «¡Salvó a otros! ¡Que se salve a sí mismo!» (cf. Lc 23,35); “y que nos salve a nosotros”, agregará uno de los dos ladrones (cf. v. 39).

El Señor, como siempre, no dialoga con el mal espíritu, sólo responde con la Escritura. Tampoco los profetas Elías y Eliseo fueron aceptados por sus compatriotas y sí por una viuda fenicia y un sirio enfermo de lepra: dos extranjeros, dos personas de otra religión. Los hechos son contundentes y provocan el efecto que había profetizado Simeón, aquel anciano carismático: que Jesús sería «signo de contradicción» (Lc 2,34) [2].

La palabra de Jesús tiene el poder de sacar a la luz lo que cada uno tiene en su corazón, que suele estar mezclado, como el trigo y la cizaña. Y esto provoca lucha espiritual. Al ver los gestos de misericordia desbordante del Señor y al escuchar sus bienaventuranzas y los “¡ay de ustedes!” del Evangelio, uno se ve obligado a discernir y a optar. En este caso su palabra no fue aceptada y esto hizo que la multitud, enardecida, intentara acabar con su vida. Pero no era “la hora” y el Señor, nos dice el Evangelio, «pasando en medio de ellos, se puso en camino» (Lc 4,30).

No era la hora, pero la rapidez con que se desencadenó la furia y la ferocidad del encarnizamiento, capaz de asesinar al Señor en ese mismo momento, nos muestra que siempre es la hora. Y esto es lo que quiero compartir hoy con ustedes, queridos sacerdotes: que la hora del anuncio gozoso y la hora de la persecución y de la Cruz van juntas.

El anuncio del Evangelio siempre está ligado al abrazo de alguna Cruz concreta. La luz mansa de la Palabra genera claridad en los corazones bien dispuestos y confusión y rechazo en los que no lo están. Esto lo vemos constantemente en el Evangelio.

La semilla buena sembrada en el campo da fruto —el ciento, el sesenta, el treinta por uno—, pero también despierta la envidia del enemigo que compulsivamente se pone a sembrar cizaña durante la noche (cf. Mt 13,24-30.36-43).

La ternura del padre misericordioso atrae irresistiblemente al hijo pródigo para que regrese a casa, pero también suscita la indignación y el resentimiento del hijo mayor (cf. Lc 15,11-32).

La generosidad del dueño de la viña es motivo de agradecimiento en los obreros de la última hora, pero también es motivo de comentarios agrios en los primeros, que se sienten ofendidos porque su patrón es bueno (cf. Mt 20,1-16).

La cercanía de Jesús que va a comer con los pecadores gana corazones como el de Zaqueo, el de Mateo, el de la Samaritana…, pero también despierta sentimientos de desprecio en los que se creen justos.

La magnanimidad del rey que envía a su hijo pensando que será respetado por los viñadores, desata sin embargo en ellos una ferocidad fuera de toda medida: estamos ante al misterio de la iniquidad, que lleva a matar al Justo (cf. Mt 21,33-46).

Y todo esto, queridos hermanos sacerdotes, nos hacer ver que el anuncio de la Buena Noticia está ligado misteriosamente a la persecución y a la Cruz.

San Ignacio de Loyola, en la contemplación de la Natividad, discúlpenme ‘esta publicidad de familia’, en aquella contemplación de la Natividad expresa esta verdad evangélica cuando nos hace mirar y considerar lo que hacen san José y nuestra Señora: «como es el caminar y trabajar, para que el Señor sea nacido en suma pobreza, y al cabo de tantos trabajos, de hambre, de sed, de calor y de frío, de injurias y afrentas, para morir en cruz; y todo esto por mí. Después —agrega Ignacio—, reflexionando, sacar algún provecho espiritual» (Ejercicios Espirituales, 116). La alegría del Nacimiento del Señor, el dolor de la Cruz, de la persecución.

¿Qué reflexión podemos hacer para sacar provecho para nuestra vida sacerdotal al contemplar esta temprana presencia de la Cruz —de la incomprensión, del rechazo, de la persecución— en el inicio y en el centro mismo de la predicación evangélica?

Se me ocurren dos reflexiones.

La primera: nos causa estupor comprobar que la Cruz está presente en la vida del Señor al inicio de su ministerio e incluso desde antes de su nacimiento. Está presente ya en la primera turbación de María ante el anuncio del Ángel; está presente en el insomnio de José, al sentirse obligado a abandonar a su prometida esposa; está presente en la persecución de Herodes y en las penurias que padece la Sagrada Familia, iguales a las de tantas familias que deben exiliarse de su patria.

Esta realidad nos abre al misterio de la Cruz vivida desde antes. Nos lleva a comprender que la Cruz no es un suceso a posteriori, ocasional, producto de una coyuntura en la vida del Señor. Es verdad que todos los crucificadores de la historia hacen aparecer la Cruz como si fuera un daño colateral, pero no es así: la Cruz no depende de las circunstancias. Las grandes cruces de la humanidad y las pequeñas, digamos así, cruces personales de cada uno de nosotros no dependen de las circunstancias.

¿Por qué el Señor abrazó la Cruz en toda su integridad? ¿Por qué Jesús abrazó la pasión entera, abrazó la traición y el abandono de sus amigos ya desde la última cena, aceptó la detención ilegal, el juicio sumario, la sentencia desmedida, la maldad innecesaria de las bofetadas y los escupitajos gratuitos…? Si lo circunstancial afectara el poder salvador de la Cruz, el Señor no habría abrazado todo. Pero cuando fue su hora, Él abrazó la Cruz entera. ¡Porque en la Cruz no hay ambigüedad! La Cruz no se negocia.

La segunda reflexión es la siguiente. Es verdad que hay algo de la Cruz que es parte integral de nuestra condición humana, del límite y de la fragilidad. Pero también es verdad que hay algo, que sucede en la Cruz, que no es inherente a nuestra fragilidad, sino que es la mordedura de la serpiente, la cual, al ver al crucificado inerme, lo muerde, y pretende envenenar y desmentir toda su obra. Mordedura que busca escandalizar, esta es una época de los escándalos ¿eh? Mordedura que busca escandalizar, inmovilizar y volver estéril e insignificante todo servicio y sacrificio de amor por los demás. Es el veneno del maligno que sigue insistiendo: sálvate a ti mismo. Y en esta mordedura, cruel y dolorosa, que pretende ser mortal, aparece finalmente el triunfo de Dios.

San Máximo el Confesor nos hizo ver que con Jesús crucificado las cosas se invirtieron: al morder la Carne del Señor, el demonio no lo envenenó —sólo encontró en Él mansedumbre infinita y obediencia a la voluntad del Padre— sino que, por el contrario, junto con el anzuelo de la Cruz se tragó la Carne del Señor, que fue veneno para él y pasó a ser para nosotros el antídoto que neutraliza el poder del Maligno.[3]

Estas son las reflexiones. Pidamos al Señor la gracia de sacar provecho de esta enseñanza: hay cruz en el anuncio del Evangelio, es verdad, pero es una Cruz que salva. Pacificada con la Sangre de Jesús, es una Cruz con la fuerza de la victoria de Cristo que vence el mal, que nos libra del Maligno. Abrazarla con Jesús y como Él, “desde antes” de salir a predicar, nos permite discernir y rechazar el veneno del escándalo con que el demonio nos querrá envenenar cuando inesperadamente sobrevenga una cruz en nuestra vida.

«Pero nosotros no somos de los que retroceden (hypostoles)», dice el autor a la Carta de los hebreos, «Pero nosotros no somos de los que retroceden» (Hb 10,39) es el consejo que nos da. Nosotros no nos escandalizamos, porque no se escandalizó Jesús al ver que su alegre anuncio de salvación a los pobres no resonaba puro, sino en medio de los gritos y amenazas de los que no querían oír su Palabra, o querían reducirla a legalismos, a moralismos, al clericalismo, y estas cosas.

Nosotros no nos escandalizamos porque no se escandalizó Jesús al tener que sanar enfermos y liberar prisioneros en medio de las discusiones y controversias moralistas, leguleyas, clericales que se suscitaban cada vez que hacía el bien.

Nosotros no nos escandalizamos porque no se escandalizó Jesús al tener que dar la vista a los ciegos en medio de gente que cerraba los ojos para no ver o miraba para otro lado.

Nosotros no nos escandalizamos porque no se escandalizó Jesús de que su proclamación del año de gracia del Señor —un año que es la historia entera— haya provocado un escándalo público en lo que hoy ocuparía apenas la tercera página de un diario de provincia.

Y no nos escandalizamos porque el anuncio del Evangelio no recibe su eficacia de nuestras palabras elocuentes, sino de la fuerza de la Cruz (cf. 1 Co 1,17).

Del modo como abrazamos la Cruz al anunciar el Evangelio —con obras y, si es necesario, con palabras— se transparentan dos cosas: que los sufrimientos que sobrevienen por el Evangelio no son nuestros, sino «los sufrimientos de Cristo en nosotros» (2 Co 1,5), y que «no nos anunciamos a nosotros mismos, sino a Jesús como Cristo y Señor» y nosotros somos «servidores por causa de Jesús» (2 Co 4,5).

Quiero terminar con un recuerdo. Una vez, en un momento muy oscuro de mi vida, pedía una gracia al Señor, que me liberara de una situación dura y difícil, momento oscuro. Fui a predicar Ejercicios Espirituales a unas religiosas y el último día, como solía ser habitual en aquel tiempo, se confesaron. Vino una hermana muy anciana, con los ojos claros, realmente luminosos. Era una mujer de Dios. Al final sentí el deseo de pedirle por mí y le dije: “Hermana, como penitencia rece por mí, porque necesito una gracia. Si usted la pide al Señor, seguro que me la dará”. Ella permaneció silencio, se detuvo un largo momento, como si rezara, y luego me dijo esto: “Seguro que el Señor le dará la gracia, pero no se equivoque: se la dará a su modo divino”. Esto me hizo mucho bien: sentir que el Señor nos da siempre lo que pedimos, pero lo hace a su modo divino. Este modo implica la cruz. No por masoquismo, sino por amor, por amor hasta el final[4].

[1] Como las que señala un maestro espiritual, el padre Claude Judde; una de esas frases que acompañan nuestras decisiones y contienen “la última palabra”, esa que inclina la decisión y mueve a una persona o a un grupo a actuar. Cf. C. Judde, Oeuvres spirituaelles II, 1883, Instruction sur la connaisance de soi même, 313-319, en M.A. Fiorito, Buscar y hallar la voluntad de Dios, Bs. As., Paulinas 2000, 248 ss.

[2] “Antilegomenon” quiere decir que se hablaría en contra de Él, que algunos hablarían bien y otros mal.

[3] Cf. Centuria 1, 8-13.

[4] Cf. Homilía en la Misa en Santa Marta, 29 mayo 2013.

Carchi al Día inició proceso de Rendición de Cuentas 2020

Mediante reunión realizada por medio de Zoom, el 29 de marzo de 2021, y en coordinación desde la oficina Matriz de Carchi al Día, ubicada en la calle Montúfar, entre Colón y García Moreno, el personal administrativo y periodistas del semanario impreso Carchi al Día, analizaron el proceso de Rendición de Cuentas 2020.

Se socializó las fases correspondientes a la Rendición de Cuentas, se conformó el equipo de Rendición de Cuentas enero – diciembre 2020, elaboración del Informe, Informe ante la ciudadanía y entrega del informe de Rendición de Cuentas al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS).

  1. Conformación del equipo de Rendición de Cuentas

Responsable del proceso de Rendición de Cuentas: José Aníbal Díaz Solano.

Responsable del Registro de informe de Rendición de Cuentas: Carmen Estefanía Burbano

Presentación de contenido de las páginas: Lorena Erazo y Ricardo Cabezas.

  • Diseño de la propuesta del proceso de Rendición

Planificación y diseño de herramientas

  • 29 de marzo de 2021: Conformación equipo Rendición de Cuentas
  •  12 al 16 abril 2021: Elaboración del borrador del informe preliminar de Rendición de Cuentas.
  • 21 y 23 de abril de 2021: Designación de lugar, fecha y publicaciones en la web y periódico impreso de la invitación a la ciudadanía a participar de la Rendición de Cuentas (convocatoria pública). (Oficinas Carchi al Día)
  • 10 al 14 de mayo 2021: Publicación y difusión de invitaciones a Rendición de Cuentas a autoridades, instituciones y público en general a través de redes sociales y medios digitales.
  • 30 marzo 2021: Publicación en la web sobre la realización de las fases y socialización del informe de Rendición de Cuentas a la ciudadanía.
  • Rendición de Cuentas ante la ciudadanía: lunes 17 mayo de 2021, a las 17h00, en la ciudad de San Gabriel.
  • Difusión del informe por la web el 17 de mayo 2021
  • Del 17 de mayo al 21 de mayo del 2021: incorporación de los aportes ciudadanos en el informe de Rendición de Cuentas e ingreso al sistema del CPCCS.