Incedio forestal en el páramo fue controlado

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Ambiente.- Hectáreas de pajonales y frailejones fueron consumidas por las llamas, policías, miliares, bomberos y guardaparques trabajaron para controlar el fuego. (Fotos cortesía)

(Redacción Tulcán).- Incendio forestal que se registró desde el viernes (04 de agosto de 2017) y consumió  pajonales y frailejones de sectores como Las Ánimas, Tablón, El Morro y otras zonas de la parroquia de Tufiño fue controlado hoy (06 de agosto del 2017) antes del mediodía.

Bomberos de Tulcán comunicaron que el flagelo fue controlado, personal militar, policías, guardaparques y bomberos trabajaron en conjunto para aplacar el fuego.

Hoy en horas de la mañana un helicóptero de la Policía Nacional sobrevoló la zona para verificar el estado del páramo, personal militar también uso un helicóptero para evaluar los daños y contabilizar las hectáreas afectadas.

Se calcula que 117 hectáreas de flora fueron consumidas por el fuego, las entidades están alertas porque si el incendio se reinicia pone en peligro flora y fauna de la Reserva Ecológica El Ángel.

Entérese.- A través del ECU 911 se monitorea la provincia ayer en horas de la tarde a través de las cámaras de video-vigilancia se observó un incendio forestal en el sector Las Monjas – Bolívar, se notificó a los bomberos, los casacas rojas controlaron el fuego a las 20:30 horas aproximadamente, con herramientas se zapa se controló el fuego que consumió alrededor de una hectárea y media de bosques de eucalipto.

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El soldado del páramo

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Texto: Marcelo Mafla (Ganador de la segunda edición de los premios periodísticos Fausto Almeida Cárdenas y Efraín Cabezas)

(Redacción Tulcán).- “Hola, buenos días, bienvenidos al páramo de El Ángel. Me llamo Frailejón y mi nombre científico es espeletia, aunque no sé que significa eso”, me dice uno de casi dos metros de altura, robusto y con decenas de ‘orejas de conejo’ afelpadas en su cabeza. Parece extraterrestre.

Es quizá es uno de los más viejos porque pinta canas como las del taita Chiles, el volcán que ruge cuando alguien trata de causarles daño. Está ubicado junto a nuestro amigo colombiano, el Cumbal.

Somos la especie endémica más importante de nuestra provincia. Nuestro hábitat está en los páramos más altos de la geografía carchense que van desde los 3.400 hasta los más de 4.200 metros sobre el nivel del mar, en donde la temperatura fluctúa entre los cinco y los 12 grados. Vivimos entre 250 y 300 años. Crecimos un centímetro cada 12 meses. El más alto puede llegar a medir hasta siete metros.

Aquí habitamos millones y de todas las edades: ‘guaguas’, adolescentes, jóvenes, adultos mayores y ancianos. Un censo no alcanzaría nunca a contarnos cuántos somos a pesar de que miles hemos sido abatidos por el fuego de resentidos con nuestra pacha mama.

Muchos estamos en la Reserva Ecológica El Ángel que abarca una extensión de 15.750 hectáreas, en donde también se encuentra el milenario bosque de polylepis formado por árboles del mismo nombre y conocidos comúnmente con el nombre de papel.

No estamos solos. Nos acompañan también especies animales y vegetales únicos como la piñuela, el chaquilulo, la chuquiragua, el pumamaqui, el sigse, la mora….el venado, el lobo, el puma, el oso andino, el conejo….el águila, la gaviota andina, el quilico, el curiquingue, el búho cuscungo y el colibrí…Además tenemos las ranitas de cristal y las lagartijas.

Hasta el cóndor, el ave emblemática de nuestro país, a veces sobrevuela nuestras cabezas que se parecen a las margaritas o girasoles que son nuestras familias. Y es que no somos una sola especie, somos una variedad de especies.

A más de la paradisíaca flora y fauna, el páramo también es rico en leyendas como la del indígena rebelde Jerónimo Tudpué que prefirió perderse en las gélidas aguas de la laguna de El Voladero antes que rendirse a la prepotencia y humillación española.  Se dice que en las noches se escucha su grito de libertad. Es como si estuviera vivo.

He sido tomado en cuenta en canciones, himnos, poesías y símbolos patrios. Me encuentro en el escudo del cantón Tulcán, al pie del volcán Chiles, acompañado también de un fusil y una pala que significan el espíritu guerrero y minguero de los pastos. Me siento orgulloso por esa deferencia.

Le cuento que tengo parientes en Huaca, en Tufiño, en Sucumbíos y en el Parque Nacional Llanganates, entre las provincias de Cotopaxi, Tungurahua, Pastaza y Napo. Mis familias también están en Venezuela y Colombia. En el primero lo llaman ‘el caballero de la altura’ y en el segundo ‘el fraile de los páramos’. En nuestro país y provincia nos conocen como el vigía, el centinela o el guardián de la frontera.

¡Qué sugestivos nombres! Esto nos motiva a mantenernos erguidos porque nos respetan y nos quieren inmortales para garantizar vida a los humanos que circundan nuestros bosques de frailejones. Nosotros somos los que almacenamos agua. Estamos sobre el colchón del líquido vital.

Y cierto que parecemos monjes porque estamos en eterna oración a Dios para que nos ampare de las manos criminales de los pirómanos y de los cazadores que también están al acecho, tras de especies en peligro de extinción como nuestros amigos el venado, el lobo, el conejo…

Nosotros también estamos en permanente riesgo por el avance de la frontera agrícola por la siembra de papa y la crianza de ganado.

“Me permite llevarme una orejita”. “Con gusto, pero una nomás”, me responde el frailejón, quien sugiere: Ustedes también deben convertirse en los vigías, en los ‘frailejones humanos’ para garantizar nuestras vidas y la de ustedes.

Gracias por su visita. Esperamos tenerlos siempre acá para compartir más experiencias, aventuras, leyendas y sobre todo para estar más cerca del Cielo y de Dios que siempre derrama bendiciones para estar vivos ahora y siempre.

Espejo: Entre el páramo y el subtrópico

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Fotos: Claudio Reina

(Redacción Espejo).- Cómo no amar esta tierra carchense que te transporta hacia el frío del páramo pero que te arropa con la sonrisa de su gente, esa gente que a diario se levanta para construir, esta  provincia norteña de paisajes, cultura, historia, tradiciones, biodiversidad y aroma de tierra húmeda en las mañanas.

Al norte del Ecuador y en la serranía, te espera la provincia  del Carchi que este 19 de Noviembre cumple 136 años de provincialización.

Espejo, uno de los seis cantones que la conforman, te invita a conocer el bosque de Las Golondrinas, zona biodiversa y con gran variedad de pisos ecológicos.

Pero antes no olviden recorrer el cantón y conocer El Ángel, capital de Espejo, en donde se puede encontrar gran variedad de comida típica como papas con nabos, cuy asado, choclos con habas, mellocos y queso, miel con quesillo y comprar de recuerdo objetos elaborados con paja del páramo.

La gastronomía y artesanías están a cargo de las asociaciones que forman parte de la red bicantonal de turismo comunitario Espejo-Mira.

Dentro de la ruta turística llamada Laberinto de El Ángel y al noroccidente de Espejo se encuentra el bosque Las Golondrinas, que puede admirarse desde la comunidad de Morán hasta Las Juntas.

El descenso se encuentra en el caserío de La Cortadera, el recorrido puede tomar dos días, y se puede disfrutar del avistamiento de aves nocturnas, hay cabañas aptas para que los turistas puedan pasar la noche.

Tres picos de montañas dan la bienvenida al Bosque Protector Cerro Golondrinas, y son la característica principal, ellos sobresalen dentro del verdor del bosque tropical de transición, se calcula que existen más de 20 mil especies de plantas y 700 especies de aves.

Esta área se encuentra dentro de la Región Bio-geográfica del Chocó, que abarca las tierras entre el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes, desde el sur de Panamá hasta el noroccidente del Ecuador.

El Bosque Protector Golondrinas constituye un espacio clave en el Corredor Biológico Multi-altitudinal Chiles – Mataje, que comienza en la Reserva Ecológica el Ángel a  cuatro mil metros sobre el nivel del mar  e incluye la Comuna Indígena La Esperanza, el Bosque Protector Golondrinas y el Territorio Awá, terminando en el cantón San Lorenzo de la Provincia de Esmeraldas.

Recorrer el bosque le permitirá realizar caminatas por el sendero, pesca deportiva de trucha arcoiris, camping, cabalgatas.

Ven al Carchi y conoce más de este rincón norteño en Espejo, el tercer cantón en creación después de Tulcán y Montúfar